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CONSUMO... ¿FANTASMA?


En nuestros hogares o negocios disponemos de infinidad de dispositivos electrónicos que nos facilitan nuestra vida o trabajo y prácticamente la totalidad de ellos disponen de un consumo de stand-by, es decir, una función que mantiene al dispositivo en condiciones de funcionamiento mínimas a la espera de nuevas órdenes. La pregunta que nos debemos plantear es la siguiente:

¿Existe consumo eléctrico cuando el dispositivo se encuentra (en apariencia) apagado?

La respuesta es sencilla: SÍ.

Cuando nuestros electrodomésticos o equipos informáticos están funcionando en modo stand-by, se producen pequeños consumos eléctricos que se reflejan en nuestras facturas y pueden llegar a suponer grandes cantidades de energía si consideramos su conjunto, en torno al 10% de la factura. Entre algunos de los ejemplos cotidianos que nos pueden afectar se encuentran los siguientes:

Estos consumos fantasma, o ocultos, o invisibles pueden oscilar en torno a los 8€ al año por dispositivo en nuestra factura eléctrica, es decir, simplemente con los ejemplos mostrados en la tabla anterior estaríamos hablando de 50€ anuales de gasto extra aproximadamente, llegando a los 150€ si sumamos los dispositivos más habituales.

Por todo ello, nuestra conducta a la hora de utilizar dichos aparatos es clave para poder disminuir su consumo durante las horas que no estamos haciendo uso de ellos y ahorrar en la factura eléctrica. Pequeños gestos como desenchufarlos cuando no los utilicemos o conectarlos a una regleta común que nos permita apagarlos con un simple interruptor nos permitirán disminuir el consumo oculto de nuestros hogares o negocios de forma notable.

Conocer cuál es el consumo oculto exacto de nuestros electrodomésticos o aparatos informáticos es relativamente sencillo mediante un pequeño estudio de consumo en el que se determine qué dispositivos nos ‘engañan’ y cuáles son las soluciones más recomendables en cada caso para eliminar el consumo fantasma.

robert frau - comlallum

#energía #consumo #fantasma