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¿Qué bombilla elijo?


La iluminación artificial está presente en nuestras vidas de forma cotidiana y llega a suponer el 18% del consumo eléctrico doméstico o alrededor del 40% en caso de negocios como oficinas o tiendas. Para un hogar medio, estas cifras se traducen en unos 120€ anuales que se podrían reducir drásticamente si valoramos la importancia de contar con una iluminación eficiente.

Para poder entender qué tipo de bombillas son más eficientes energéticamente contamos con una serie de elementos de valoración que es importante recordar:

  • Unidad de medida de la luz. Cantidad total de luz que emite una fuente por segundo, es decir, el flujo luminoso. Su unidad es el lumen (lm). Para que os podáis hacer una idea, un valor de 700-800 lm puede iluminar perfectamente un dormitorio.

  • Rendimiento luminoso. Aporte de energía que es transformada en luz, es decir, la relación entre el flujo luminoso y la potencia eléctrica absorbida.

  • Tonalidad de la luz. Es más conocido como la temperatura de color o el color de la iluminación. Se pueden dividir entre tonalidades cálidas (<3.000K), neutras (3.300 – 5.000K) y frías (>5.000K).

De todos ellos, el indicador que más nos puede interesar a la hora de adquirir una bombilla es el rendimiento luminoso, ya que nos informará del consumo que se produce y la cantidad de luz que recibiremos. Como todos sabemos, la tecnología que actualmente ofrece unos mayores rendimientos con un menor consumo es la LED, diodos semiconductores con una vida útil que sobrepasa las 20.000 horas actualmente. Si la comparamos con otros tipos de bombillas tradicionales obtenemos los siguientes resultados:

Fuente: Guías prácticas OCU.

Si comparamos una antigua bombilla incandescente de 100W con una LED o fluorescente, nos aportan la misma cantidad de luz (flujo luminoso) obteniendo un 83% y un 80% de ahorro económico y de emisiones atmosféricas de CO2 respectivamente.

Refleja claramente la alta eficiencia energética de las bombillas de tipo LED y fluorescentes compactas (conocidas como de ‘bajo consumo’) sobre los demás tipos de luminarias tradicionales. Además la sustitución progresiva hacia la tecnología más moderna es rentable dado que la vida útil de estas bombillas LED, como hemos visto, es mucho más larga que las anteriores y los valores de amortización teniendo en cuenta la frecuencia de reposición de cada tipo hacen de la tecnología LED la más rentable económicamente hoy en día.

Robert Frau Vives - comlallum